¿QUIÉN SOY?

¡Dios te bendiga! ¡Gracias por la oportunidad que me das de presentarme y contarte solo un poco acerca de mí!

Mi nombre es Yazmín y tengo muchos sueños y anhelos que sé el Señor ha puesto en mi corazón desde hace ya varios años.

Soy maestra de Español, bueno… recientemente jubilada, luego de 26 años de experiencia; continúo enseñando Español a estudiantes adultos en la universidad, lo que me da una gran satisfacción.

Tengo dos hijos hermosos: mi hija Neis, de 24; y mi hijo Néstor de 20.

Mi pasión es leer y escribir. Escribir como medio para exhortar, edificar, consolar, animar por medio de la Palabra de Dios y de la dirección de Su Santo Espíritu.

Me encantaría poder interactuar contigo acerca de aquello que más te interesa, pues me gusta escuchar, leer, observar, aprender… Soy y seré una eterna estudiante.

Sé, porque lo dice la Biblia, que el Padre nos pensó y nos dio nombre desde antes de la fundación del mundo para hacer las buenas obras a las que nos llamó.

No sé tú, pero a mí me ha costado creerlo y por eso creo que he tardado tanto en comenzar a hacer aquello para lo que fui creada, aún cuando ya ardía esa pasión en mi corazón y apesar de la convicción en mi espíritu.

Me ha paralizado el miedo a la crítica, a lo que los demás piensen, pero el Señor me ha ayudado y sigue haciéndolo para que continúe caminando en sus propósitos. Además, mi peor crítica he sido yo misma.

Sin embargo, he decidido buscar el consejo, la aprobación y la dirección del Espíritu de Dios. Escucho consejos, pero no siempre seremos capaces de entender del todo los sueños y los llamados que el Señor nos ha dado y hecho a cada uno de nosotros.

Ese es el propósito de este blog: que la mujer y el hombre también, se levante en el Nombre de Jesús porque es hora de ponernos de acuerdo con lo que Dios ha dicho de ti y de mí en Su Palabra y de reafirmarnos en nuestra verdadera identidad en Cristo.

Levantarnos y brillar con Su luz, ser luz en medio de las tinieblas y que no solo nosotras, sino que muchas otras y otros logren ir levantándose, restaurando y reconstruyendo sus vidas para ayudar a otros y dar por gracia lo que hemos recibido por gracia.

Juntos, continuar caminando, en amor, aceptación, paz, paciencia como un solo cuerpo, el Cuerpo de Cristo, Su Iglesia.

No importa en qué sutuación nos encontremos, una y otra vez nos levantaremos y alcanzaremos lo que Él desea para cada uno, para nuestras familias y Su Reino.

Cariños,

Yazmín