EPIFANÍA: DÍA 19

Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios, y decían:

Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!

Sucedió que cuando los ángeles se fueron de ellos al cielo, los pastores se dijeron unos a otros: Pasemos, pues, hasta Belén, y veamos esto que ha sucedido, y que el Señor nos ha manifestado.

Vinieron, pues, apresuradamente, y hallaron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre.

Y al verlo, dieron a conocer lo que se les había dicho acerca del niño.

Y todos los que oyeron, se maravillaron de lo que los pastores les decían.

(Lucas 2: 13-18)

Luego de que los pastores tuvieron la experiencia de ver al ángel y a las huestes celestiales, inmediatamente decidieron ir a Belén para ver lo que ellos les anunciaron.

Ante semejante experiencia y anuncio, ellos creyeron y entendieron que había sido un anuncio de parte del Señor.

No existía, al parecer, incredulidad en ellos. Eso es lo que suele suceder cuando tenemos una experiencia con Dios, con el Espíritu Santo.

También, contaron cómo a este ángel lo acompañaba una multitud de las huestes celestiales que alababan y decían: “Gloria a Dios en las alturas,y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!”.

Los ángeles, con su cántico, adelantaban quién era ese niño y cuál sería Su voluntad para con los hombres.

Él pagaría el precio de nuestra paz. Él sería el único capaz de dar la paz que sobrepasa todo entendimiento en un mundo que la promete a través de diversos medios; pero todos o, más bien, ninguno puede ofrecer de esa paz que Dios da.

La del mundo es falsa y momentánea, mientras que la que proviene del Señor es paz aun en medio de la prueba.

Es la convicción de que todos nuestros asuntos están en las manos de ” el Inconmovible”, del “Príncipe de Paz”, del “Consejero”, “Admirable”.

Por otro lado, dice la Palabra que cuando llegaron al lugar donde se encontraba el Niño; no se lo contaron solo a María y a José; se lo contaron a otros más, quienes se encontraban allí y quienes también, al igual que ellos, quedaron maravillados.

Algo parecido sucedió con la samaritana. Ella se convirtió, inmediatamente, en testimonio vivo de la poderosa obra de amor y misericordia de Jesús y fue a contar acerca de a quién había conocido y lo que Él le había dicho y había hecho en ella.

Lo mismo le sucedió al gadareno, quien quería seguirlo, pero quien por instrucciones de Jesús, se quedó junto a su familia y en aquella ciudad para testificar de quién era el Mesías.

Entonces es cuando la Palabra me lleva a cuestionarme cuánto me parezco a la samaritana, al gadareno, a los pastores y a muchos más, quienes no pudieron si no anunciar las buenas nuevas de Salvación luego de haber tenido alguna experiencia, algún encuentro sanador, restaurador y transformador con el Señor.

El ángel apareció repentinamente. Así es como suele suceder según las Escrituras.

Así fue como interrumpió o irrumpió Jesús en la vida de muchos, como en la de Saulo de Tarso: Repentinamente. ¿El producto? Pablo, el apóstol.

Siempre habrá cambio, siempre habrá transformación. Esa transformación es la obra poderosa, continua y progresiva del Espíritu Santo.

Son muchas las razones para creer, para tener fe, para escuchar como lo hicieron los pastores.

“La fe viene por el oír y el oír de la palabra de Dios”.

Palabra que transforma, que crea, que da vida. Palabra que es verdadera y que se cumple. Palabra que cumple Su propósito.

Basta con escucharla. Basta con proclamarla. El Espíritu Santo hará el resto, sin lugar a dudas.

¡Veamos, nuevamente, lo que ha sucedido!

Estoy segura de que si hemos estado tristes, volveremos como los pastores: glorificando y alabando a Dios por todas las cosas que hayamos visto y oído.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.