¡LLUVIA!

Oh, Jehová, tú me has examinado y conocido. (2) Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; has entendido desde lejos mis pensamientos. (3) Has escudriñado mi andar y mi reposo, y todos mis caminos te son conocidos. (4) pues aún no está la palabra en mi lengua, y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda. (5) [...]