NUBE DE PROTECCIÓN

Hubo un momento, durante el día de ayer, cuando el Espíritu Santo hablaba a mi ser. Como de costumbre, fue impresionante, aunque se manifestó en forma de un silbo apacible, una voz suave, pero convincente.

Estas fueron palabras de consuelo, pero sabía que esas palabras no eran solo para mí. Más bien, Él me estaba dejando saber, que había algunos, muchos más de lo que Él desearía, que se sentían en peligro.

Algunos se sentían solos, desprotegidos. Otros, sin rumbo ni dirección.

Mientras que algunos se sentían huérfanos; otros, abandonados. En fin, sin protección.

Entonces, “dijo”: “Pero mi nube está sobre ellos. Yo los protejo. Están bajo la nube de mi protección”.

Así, vino el texto bíblico que registra el momento en el que los hebreos, al salir de Egipto, fueron cubiertos con una columna de nube durante el día que los guiaba; y una de fuego por la noche.

Entendí que la nube sobre muchos de nosotros, era Su misma Presencia acompañándonos en todo momento. ¡Él está! ¡Siempre está!

También, la nube de la Presencia del Señor nos marca el camino, nos dirige. Es el Señor quien nos muestra el camino que debemos tomar.

Además,  nos indica cuándo es tiempo de marchar, de caminar, cuándo se debe continuar y seguir adelante.  Por otro lado, también nos indica cuándo debemos deternos y esperar hasta que Él vuelva a dar su señal de que debemos levantarnos y caminar.

La nube nos protege del sol y del calor para que no nos deshidratemos, para que no perdamos las fuerzas y no desfallezcamos. Para que nos mantengamos despiertos, ágiles. La nube es el refrigerio que en ciertos momentos tanto necesitamos.

La nube representa la protección del Señor. Nos recuerda cómo Él guarda nuestras vidas día a día en las diversas situaciones que enfrentamos.

La nube es promesa, es esperanza de que lloverá, y mojará nuestra tierra con Su Palabra y Su Santo Espíritu. Entonces, nuestra tierra, nuestra vida, será tierra fértil que germinará y dará fruto.

Sobre todas estas cosas, lo que el Espíritu Santo resaltó fue que la nube de Su Presencia estaba sobre muchos de nosotros protegiéndonos y acompañándonos en todo momento.

No hay que temer. Él siempre está presente, pues Él es Presencia y Su Presencia es, a su vez, manifestación de poder, de amor y misericordia a favor de Sus hijos e hijas.

¿Para qué? Bueno, según el texto, una de las razones es para que cuando sea tiempo de marchar, cuando sea tiempo de caminar, nunca nos detengamos, sino “a fin de que anduviesen de día y de noche”.

“Y Jehová iba delante de ellos de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles, a fin de que anduviesen de día y de noche.

22 Nunca se apartó de delante del pueblo la columna de nube de día, ni de noche la columna de fuego”.   (Éxodo 13: 21 – 22)

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.